No crean que esperé demasiado para operarme, como hacen muchas mujeres, unas por miedo, otras por prejuicios. Mi inquilino creció sin síntomas por varios años mientras yo recorría el país en bici, subía lomas y hacía el amor sin contratiempos. Lo descubrí en un chequeo de rutina y no dudé en darle el tunturuntun a la primera oportunidad.
Mutiladas (Intimidades) |





