Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad.
M e t a s
Los bosques
Los bosques son el medio de vida de alrededor de 1, 6 millones de personas, incluidas más de 2 000 culturas indígenas.
En los bosques habita más del 80% de las especies terrestres de animales, plantas e insectos.
La desertificación
De la agricultura dependen directamente 2, 6 millones de personas, pero el 52% de la tierra empleada para la agricultura se ha visto moderada o gravemente afectada por la degradación del suelo.
La degradación de la tierra afecta a 1, 5 millones de personas en todo el mundo.
Se calcula que la pérdida de tierra cultivable ha ascendido a entre 30 y 35 veces la tasa histórica.
Cada año se pierden 12 millones de hectáreas —23 hectáreas por minuto— como consecuencia de la sequía y la desertificación, en las que podrían cultivarse 20 millones de toneladas de cereales.
El 74% de los pobres se ven directamente afectados por la degradación de la tierra a nivel mundial
La diversidad biológica
De las 8300 razas animales que se conocen, el 8% está compuesto por especies extinguidas y el 22% por especies en peligro de extinción
De las más de 80 mil especies forestales, menos del 1% se han estudiado para su posible uso.
El pescado proporciona el 20% de las proteínas de origen animal a 3 mil millones de personas aproximadamente. Tan solo 10 especies representan en torno al 30% de la pesca de captura marina y 10 especies constituyen alrededor del 50% de la producción acuícola.
Más del 80% de la alimentación humana se compone de plantas. Solo 5 cultivos de cereales proporcionan el 60% de la ingestión de energía.
Los microorganismos y los invertebrados son fundamentales para los servicios de los ecosistemas, pero aún no se sabe exactamente cuáles son ni se reconocen sus contribuciones.
Considero antinatural y casi como un castigo sentarse durante cuatro horas por la mañana, más cuatro horas por el mediodía, y dos o tres horas al atardecer o en la noche, en un aula, a la edad de 10, 11, 12, 14 años porque el hombre no evolucionó, realmente, en su naturaleza biológica, para estar 10 o 12 horas sentado a esa edad; por lo tanto, es muy importante también combinar el estudio con el trabajo, con el deporte, con las actividades físicas y la exploración.