Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
M e t a s
Se calcula que cada año alrededor de una tercera parte de los alimentos producidos —el equivalente a 1, 3 millones de toneladas valoradas en un billón de dólares aproximadamente— acaba pudriéndose en los cubos de la basura de los consumidores y los minoristas, o bien se estropea debido al transporte y los métodos de recolección deficientes.
Si la población mundial empezara a utilizar bombillas de bajo consumo, se ahorrarían 120 mil millones de dólares anuales a nivel mundial.
Si la población mundial llega a los 9600 millones para 2050, harían falta casi 3 planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales.
Agua
Menos del 3% del agua del planeta es dulce (potable), de la cual el 2, 5% está congelada en la Antártida, el Ártico y los glaciares. Por lo tanto, la humanidad cuenta solo con el 0, 5% para satisfacer todas las necesidades de agua dulce de los ecosistemas y del hombre.
El ser humano está contaminando el agua a un ritmo más rápido del que precisa la naturaleza para reciclarla y purificarla en los ríos y los lagos.
Más de mil millones de personas todavía no tienen acceso a agua dulce.
El uso excesivo de agua contribuye al estrés mundial por déficit hídrico.
El agua se obtiene gratuitamente de la naturaleza, pero la infraestructura necesaria para suministrarla es costosa.
Energía
A pesar de los avances tecnológicos que han promovido mejoras en materia de eficiencia energética, el uso de energía en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) seguirá creciendo otro 35% de aquí a 2020. El uso de energía comercial y residencial es el segundo sector de consumo energético mundial que más rápido está creciendo, después del transporte.
En 2002, la cantidad de vehículos automotores en los países de la OCDE era de 550 millones de vehículos (el 75% de los cuales eran automóviles para uso personal). Se prevé un aumento del 32% en la propiedad de vehículos de aquí a 2020. Al mismo tiempo, se espera que el kilometraje de los vehículos automotores aumente en un 40% y que el transporte aéreo global se triplique en el mismo período.
Los hogares consumen el 29% de la energía mundial y, en consecuencia, contribuyen al 21% de las emisiones de CO2 resultantes.
En 2013, una quinta parte del consumo final de energía en el mundo procedió de las fuentes de energía renovables.
Alimentos
Si bien el principal impacto ambiental de los alimentos se debe a la fase de producción —agricultura, elaboración de alimentos—, los hogares influyen en ese impacto a través de sus opciones y hábitos alimentarios, con sus consiguientes efectos en el medio ambiente debido al consumo de energía y la generación de desechos relacionados con los alimentos.
Mientras que cada año se desperdician 3 mil millones de toneladas de alimentos, casi mil millones de personas están subalimentadas y otros mil millones padecen hambre.
El consumo excesivo de alimentos es perjudicial para la salud y el medio ambiente.
A nivel mundial, 2 mil millones de personas sufren sobrepeso u obesidad.
La degradación de la tierra, la disminución de la fertilidad de los suelos, el uso insostenible del agua, la sobrepesca y la degradación del medio marino están disminuyendo la capacidad de la base de recursos naturales para suministrar alimentos.
El sector de la alimentación representa alrededor del 30% del consumo total de energía del mundo y cerca del 22% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero.
Considero antinatural y casi como un castigo sentarse durante cuatro horas por la mañana, más cuatro horas por el mediodía, y dos o tres horas al atardecer o en la noche, en un aula, a la edad de 10, 11, 12, 14 años porque el hombre no evolucionó, realmente, en su naturaleza biológica, para estar 10 o 12 horas sentado a esa edad; por lo tanto, es muy importante también combinar el estudio con el trabajo, con el deporte, con las actividades físicas y la exploración.