¿Mis labios genitales son normales?

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Tomado de “En un lugar de la memoria”

Nuria / Proyecto Kahlo / 01-09-15


Núria: Sexóloga y terapeuta ocupacional. Tiene experiencia trabajando con personas con diversidades funcionales de todas las edades y con colectivos LGTBI+. También es clown, teatrera, fanática de las artes y del humor, para ella, las mejores herramientas pedagógicas.

Querida M.,

Pues en primerísimo lugar quería darte la enhorabuena por haberte decidido a escribirnos, por confiar en nosotras para aclararte todas esas dudas que te planteas y que has intentado resolver por tu cuenta. Está genial que hayas indagado en búsqueda de respuestas… pero es cierto, que cuanta más información más desinformación y si encima hablamos de sexualidad, lo complicamos más. También lo que ocurre es que como cada persona somos única e irrepetible y vivimos nuestra sexualidad como tal, encontrar respuestas que se ajusten a cada individuo no es una tarea fácil.

Sin embargo, respecto a tus dudas referentes a la anatomía de los genitales, aquí podemos hablar de datos objetivos. Como dices hay mucha desinformación sobre este tema, de ahí que haya muchas mujeres que compartan estas dudas con respecto al tamaño de sus genitales. No estamos acostumbradas a ver genitales femeninos en los medios y si conseguimos ver alguno, suele ser en películas porno donde los labios son del mismo tamaño y prácticamente iguales los de los otros.

Sin embargo, al igual que ocurre en los penes, las vulvas son todas diferentes, sobre todo se diferencian en los tamaños de los labios y el clítoris. Por eso, cuando vemos que “no encajamos”, creemos que algo va mal. Y al contrario, está todo fenomenal. El problema no es que nosotras tengamos una vulva diferente, el problema es que no nos enseñan la diversidad en los libros de anatomía, en las revistas ni en la televisión. Y para colmo, lo llaman “hipertrofia”. ¿Cómo puede ser alguien tan ignorante de creer que algo esté atrofiado porque sea de diferente tamaño? ¿Acaso un pene más grande de la media diríamos que está atrofiado?[1]

Además tampoco solemos ir fijándonos en las vulvas de las demás chicas, tampoco a veces ni entre las mujeres de una misma familia… Por tanto, ¿cómo vamos a pensar que nuestra vulva es hermosa? El problema de las mujeres, es que nuestra vulva no es órgano hacia fuera, como el pene, si no que para vernos bien nuestros labios, el capuchón del clítoris, tenemos que ayudarnos de un espejo (o ser contorsionistas, ¡claro!). Y parece que lo que no se ve, está prohibido y peor aún, es malo. De ahí que todavía haya tantos prejuicios con nuestros genitales.

Respecto a si el tamaño de los labios aumenta con la masturbación, te diré que no. Es cierto que nuestros labios son muy elásticos pero no hasta el punto de descolgarse por acariciarlos. Hay muchas mujeres que les gusta mucho las caricias en los labios y esto también tiene su explicación anatómica. El clítoris es un órgano que recorre internamente parte de los labios internos, envuelve parte de la vagina y la uretra terminando en lo que llamamos glande, que es lo que se ve externamente. Al acariciarte los labios, estás estimulando parte del clítoris internamente por eso te resulta muy placentero.

Hay chicas o mujeres que con este tipo de estimulación obtienen mucho placer y no tanto con la penetración. La explicación es que con la penetración no hay una estimulación muy potente de nuestro clítoris, porque a pesar que el clítoris rodea internamente parte de la vagina, los estímulos no son suficientes como para mantener el grado de excitación. Cuando esto ocurre, se suelen buscar posturas en las que pueda haber mayor contacto o que se pueda estimular el clítoris a la misma vez que se practica la penetración. Lo ideal es que las personas, como es tu caso, sepan qué y dónde les gusta tocarse y que les toquen e intentar en pareja llegar a ciertos acuerdos para que las dos personas disfruten de las relaciones eróticas. Hay muchas mujeres que no disfrutan o llegan al orgasmo con la penetración pero sí con la masturbación en pareja, con el sexo oral…

Respecto a la eyaculación femenina me gustaría que te leyeras Eyaculación femenina, de una compañera de Proyecto Kahlo que te explica superbién los cómos, los por qués y también, nos da consejos para eyacular:

Me gustará que te leas también los comentarios del artículo, para que veas que hay muchas chicas/mujeres que han pasado por lo mismo, que también les ha sorprendido que su cuerpo reaccione de esa manera. Esto ocurre como con los labios, es algo de lo que hemos empezado a hablar ahora, que era tabú y que, sin embargo, poder eyacular es algo más frecuente de lo que pensábamos y que puede convertirse en algo maravilloso.

De regalo te adjunto una imagen de algunas vulvas para que veas la variedad de ellas que hay. ¡Y estas son sólo unas pocas! Y al ser de escayola, les falta vello. Espero que te guste, quizás hasta encuentres una con la que te identificas.

Formas de vulvas.

Formas de vulvas.

Si quieres investigar más sobre este tema Betty Dodson tiene un libro donde habla sobre vulvas, masturbación, placer, etc: “Sexo para uno: el placer del autoerotismo”

En él dice algo que es muy importante y es que para que una persona obtenga placer es importante que ame su vulva.

Espero que te haya aclarado algo y espero también, que esas ideas de hipertrofias empiecen a desaparecer. Que la sexualidad empieza por conocer nuestro cuerpo, sigue aceptándolo como es para terminar en disfrutar de lo que hacemos. Así que ¿te animas?

Un abrazo muy fuerte y de nuevo, gracias por confiar en nosotras.

[ Artículo original… ]

 


  1. […] Usé el término atrofia como sinónimo de “mal/roto/que no está bien/que no funciona correctamente” pero si, reconozco que al usar este término he generado confusión y tendría que haber escrito “hipertrofia”. Creo que en ningún momento he negado que exista la hipertrofia genital como patología. Tampoco niego que haya datos médicos objetivos ni estadísticas que avalen su existencia. Sin embargo, este no era el caso de “M”. “M” estaba angustiada por pensar que sus genitales eran una monstruosidad, y consideré de vital importancia, (puesto que no refiere dolor en ningún momento) eliminar esa angustia. Consideramos fundamental acoger las emociones y los sentimientos que nuestrxs lectores nos muestran en sus consultas y por eso, intentamos aclarar sus dudas con cariño y empatía. Siempre que vemos que hay riesgo médico, si nos hablan de dolor, de síntomas físicos, solemos remitirles a profesionales médicos que les vean en consulta para descartar que haya algo orgánico detrás. En este caso no era necesario, “M” necesitaba escuchar: tranquila, no eres un monstruo, tu vulva no está hipertrofiada, está sana, disfruta mucho con ella. Y esto, no es dar una respuesta “feminista” es ser humana (una humana feminista).
    (Comentarios esclarecedores de la autora).
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