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Ago 16

Ciencia, conocimiento y desarrollo

Hoy en la Historia:

  • En 1925 quedó constituido el Primer Partido Comunista de Cuba.
  • En 1947 se independizaron de Gran Bretaña la India yPakistán.
  • En 1951 falleció el político cubano Eduardo Chibás.
  • En 1977 muerió el cantante estadounidense Elvis Presley.

Tomado de Ecured

Agustín Lage Dávila.

Agustín Lage Dávila. Científico cubano, Director del CIM. Tomado de Salud Vida.

Hola:-)

Agustín Lage Dávila es un científico cubano muy conocido, está al frente de una de las instituciones científicas más importantes para los cubanos (CIM) y es también un hombre con notoria cuota de participación en los medios de difusión masiva, como deberían hacer muchos otros de nuestros científicos, aunque no estén relacionados con la biotecnología; puesto que el futuro de Cuba, tiene que ser inevitablemente de hombres de ciencias.

Aquí reproducimos una entrevista que le realizara Alina Pérez Martínez en 2013; pero el contenido de la misma tiene total vigencia. Por su valor, lo escogimos para inagurar el blog destinado a la salud pública en esta FB-DG. Que la disfruten. ¡Sí, porque adquirir conocimientos científicos, es también disfrutable, como apreciar una obra de arte magistral o participar en un gran espectáculo deportivo.

Saludos;-)

Agustín Lage: Ciencia, conocimiento y desarrollo
Por Alina Pérez


Alina Pérez: En el desarrollo científico de la salud en Cuba ha predominado el enfoque biomédico sobre el social. ¿Cómo lograr que ambas miradas vayan de la mano?

Agustín Lage: La división entre ciencias biomédicas y sociales es artificial, no hay dos tipos de ciencia, lo que hay son gradientes continuos de complejidad. Cuando los problemas que enfrentan las ciencias son relativamente sencillos, que se pueden enfrentar manejando una, dos o tres variables, entonces las ciencias reduccionistas funcionan muy bien. A medida en que los problemas que se enfrentan tienen más variables, entonces el enfoque clásico de la ciencia deja de funcionar, y se requiere de un abordaje más integral.

Por ejemplo, la investigación que hizo Carlos J. Finlay para demostrar que el mosquito era el agente causal de la fiebre amarilla tiene una sola variable: hay mosquito o no hay mosquito, si hay mosquito hay fiebre amarilla, si no hay mosquito no hay fiebre amarilla. Por tanto, un enfoque científico con un procesamiento estadístico de los datos funciona muy bien ahí, ahora, si quieres hacer una investigación sobre la epidemiología de las enfermedades neuropsiquiátricas no lo puedes hacer con ese enfoque, porque operan tantas variables simultáneamente que el enfoque reduccionista fracasa.

Desde ese punto de vista la medicina dio un paso atrás en el siglo XX. Cuando lees obras clásicas de la medicina del siglo XIX, como lo que escribía Finlay o Louis Pasteur, ves un enfoque social de la medicina que en algún momento de mediados del siglo XX se perdió. Entonces empezó a prevalecer un enfoque exclusivamente biológico, como si la única manera de encontrar verdades fuera encontrar variables. Ahí surgió un tipo de medicina que aportó cosas, pero no era capaz de dar respuesta a todos los problemas de salud de las poblaciones humanas.

Los científicos con una formación biológica y social deben aprender a derribar la cerca entre ellos y trabajar juntos. Un ejemplo es la investigación del equipo del Centro de Inmunología Molecular para el  manejo del cáncer de pulmón en el nivel primario de atención, pues, cómo hacer para aumentar la supervivencia de los pacientes y su calidad de vida, es una intervención compleja en salud. La introducción del medicamento no es lo único que hay que hacer, hay que atender la alimentación del paciente, el apoyo psicológico de la familia, manejar el dolor, es una intervención compleja que va mucho más allá de si inyecto A o inyecto B.

En este sentido la investigación en nuestro país tiene oportunidades muy especiales. Cuando empiezas a ver la relación entre variables económicas y sociales, el punto de Cuba siempre se sale de las curvas. Vivimos en un país tropical, con pocos recursos y no industrializado, y ese mismo país tiene una expectativa de vida de 79 años de edad y una mortalidad infantil de 4, es una cosa rara. Por la “sabiduría” del enfoque convencional de los datos estadísticos es algo que no debería suceder, pero sin embargo es posible. Ello sin dudas es un resultado político y humano pero es también un aporte científico. Cómo desacoplar la relación clásica entre las condicionantes económicas y las variables sociales, que es lo que ha ocurrido en Cuba durante 40 años, es algo que requiere de una indagación científica, todo un campo fértil para la creatividad científica, donde deben intervenir desde biólogos moleculares hasta sociólogos.

Alina Pérez: ¿Cómo cree que Cuba pueda enfocar el desarrollo de la salud pública basado en los determinantes sociales de la salud?1

Agustín Lage: Yo no tengo respuesta para esa pregunta, es un tema muy complicado para el que los profesionales y directivos de la salud debemos ir encontrando una respuesta. Por ejemplo, nos vamos a enfrentar con una estructura demográfica de un país desarrollado en un contexto económico de país subdesarrollado. Cómo la salud pública construye una estrategia sabia en ese contexto es algo que tenemos que ir encontrando, no está escrito en ningún libro, tenemos que irlo construyendo, identificando cuáles son las variables a mover, las palancas a utilizar, pero es un problema que además de ser de moral colectiva, de ética, de equidad y del sentido del deber, es un problema científico muy interesante, con mucho espacio para la creatividad.

Alina Pérez: ¿Qué papel tiene el desarrollo de capacidades en la salud de la gente?

Agustín Lage: Las tareas que tiene por delante la salud pública cubana no tienen recetas, hay que hacer una interpretación crítica de la literatura publicada, hacer estrategias propias, y todo eso es la gestión del conocimiento que requiere tener un nivel amplio de culturización en el tema. Ello implicaría a los 11 millones de cubanos, no solo a unos pocos doctores en ciencias, lo cual involucra un elemento de circulación del conocimiento pertinente en la sociedad, que es una ciencia en sí mismo.

Por ejemplo, ¿sabes cuál es la variable más importante en la predicción de la mortalidad infantil según un estudio internacional?: el nivel educacional de las mujeres. Si pudieras hacer una sola cosa para reducir la mortalidad infantil, dale educación a las madres. Un determinante de un fenómeno biológico tan objetivo depende de un determinante que es sociocultural.

Alina Pérez: ¿Cree usted que el conocimiento sea una alternativa importante para el desarrollo económico de Cuba?

Agustín Lage: Puedes abrir surcos con un palo y hacer un esfuerzo más grande que el que hace cualquier obrero industrial y obtendrás muy poco, porque estás haciendo una actividad que tiene muy poco conocimiento; el contenido en el conocimiento de la actividad humana es lo que le da valor agregado.

El desarrollo económico en Cuba hoy día no se basa en producir más cantidad de productos sino en darle valor a la actividad humana, pues no contamos con recursos naturales como otros países.

Necesitamos salir a la producción de servicios de alto valor agregado, no podemos basar nuestro desarrollo en el petróleo o en el gas, tampoco en la demanda interna, como hacen los chinos. Los chinos tienen mil millones de habitantes y pueden poner una fábrica de cualquier cosa, que la demanda nacional hala el desarrollo.

Si no podemos basar nuestro desarrollo ni en los recursos naturales ni en la demanda interna, tendremos que basarlo en la ciencia y en la técnica, esa es nuestra palanca. Por eso es importante, para que se entienda, que el desarrollo científico y técnico en Cuba no es un lujo, sino una necesidad de sobrevivencia.

En ese sentido las tareas que tiene la salud pública no tienen recetas, los cubanos tenemos que hacer nuestro propio camino.

Alina Pérez: ¿Cómo participa la sociedad cubana del desarrollo científico y técnico?

Agustín Lage: El desarrollo científico técnico es un hecho social. Tenemos que convertirlo en cultura, y no hay manera de hacerlo sin la participación de la gente. La ciencia y la técnica tenemos que convertirlas en cultura, y para ello el proceso tiene que ser masivo.

Alina Pérez: ¿Cuáles son sus expectativas en cuanto al control del cáncer en Cuba?

Agustín Lage: El cáncer en Cuba debe disminuir, aunque se va a mantener como la primera causa de muerte en el futuro previsible. Nosotros no hemos podido mover la curva de mortalidad en las neoplasias malignas. Hay un equilibrio de fuerzas contrapuestas, por una parte los tratamientos son cada vez más efectivos, los hábitos de la población mejoran, hay una tendencia a una nutrición más equilibrada, ha disminuido el tabaquismo, pero al mismo tiempo cada día hay más personas mayores de 60 años, entonces la eficacia de las intervenciones salubristas se contrapesa con la evolución de la situación demográfica, y el resultado es que no logramos disminuir la cantidad absoluta de pacientes.

Hay medidas que se han estado tomando, como el perfeccionamiento del diagnóstico precoz del cáncer cérvico-uterino, lo cual tiene que tener un resultado pero lleva tiempo verlo, por eso es tan importante el enfoque científico de las acciones para apostarle a un efecto que vas a ver dentro de algunos años.

La mortalidad por cáncer es sensible a medidas preventivas, pero, por ejemplo, la mortalidad por enfermedades cardiovasculares lo es mucho más. Hay una reducción del tabaquismo, pero se requerirán 10 años más para que con ello se reduzca la incidencia del cáncer de pulmón, uno de los más frecuentes.

El cáncer no se ha podido reducir pues, en tanto el perfil demográfico del país avanza hacia el envejecimiento poblacional, se requiere profundizar en la eficacia del sistema de salud y sobre todo en propiciar cambios en los estilos de vida, a mi juicio el principal elemento en la prevención del cáncer.

Alina Pérez: ¿Qué papel tiene la comunicación social en la prevención del cáncer en Cuba?

Agustín Lage: Te voy a dar tareas, porque los periodistas tienen una responsabilidad tan importante como la de los médicos aquí.

Prevención es modificación de los comportamientos y cambios en los estilos de vida. La gente piensa que para que se cambie la conducta es suficiente con dar información, y no es suficiente. La conducta humana no es ciento por ciento racional. No es suficiente con que le expliques a una persona que fumar daña la salud para que ella, como ser racional, deje de fumar. La respuesta es no, no va a dejar de fumar. No es suficiente con dar información, se necesita el concurso de muchos recursos de comunicación, desde el uso de imágenes hasta la participación de líderes de opinión para modificar comportamientos.

Yo creo que el anuncio público de que Fidel Castro dejó de fumar tuvo probablemente más impacto en los fumadores cubanos de entonces que si se hubieran leído un libro sobre los riesgos del tabaco. Construir referentes va formando modelos de actuación.

También es importante trabajar las estrategias de comunicación social, que no es lo mismo que información. Informar es poner verdades en un papel, pero eso no es lo mismo que garantizar que ellas penetren en la conciencia de la gente, son dos cosas diferentes. La forma de hacer la comunicación social depende de la cultura, hay que encontrar la manera de hacerlo atendiendo a las condiciones culturales de cada contexto.

Alina Pérez: ¿Qué hacer ante las especulaciones científicas en torno al cáncer en los medios de comunicación?

Agustín Lage: Los medios de comunicación tienen el poder de hacer bien y mal. Depende de la capacidad de la gente y de su cultura para hacer una lectura crítica de los contenidos, por eso es tan importante desarrollarla.

Un pensamiento crítico que diseque las cosas, que no se deje atrapar por supersticiones y superficialidades, ese pensamiento reflexivo, que hay que construir, es una conquista de la cultura. No se trata de impartir una asignatura para eso, es un desarrollo cultural a lo largo de la vida. Si tenemos una población con capacidad interpretativa de los hechos científicos, podremos hacer una salud pública mucho más eficiente que si no la tenemos.

Alina Pérez: ¿Coincide usted en que la deficiente divulgación de la ciencia es el elemento que retrasa la evolución de la sociedad de la información hacia la sociedad del conocimiento?

Agustín Lage: Hoy día la cantidad de información que se publica es inmensa, pero muchas veces no es de calidad. A mí me gusta una frase de Richard Lewis, un sociólogo norteamericano, que dice: “El exceso de información irrelevante es una forma de ignorancia”. Ignorar no es solo desconocer cosas sino estar aplastado por información irrelevante.

La sociedad de la información no se traduce a conocimiento, conocimiento es información interpretada, por lo que hay que educar a la gente en el acto interpretativo de la información.

Alina Pérez: ¿Qué recomendaría a los comunicadores científicos y al equipo editorial de una revista como Salud Vida?

Agustín Lage: Poner a la gente a debatir sobre un tema de salud, buscar la manera de que discutan 5, 6, 7 personas, que cada uno dé su opinión, y no hacer un programa con una sola fuente. Es importante que la gente tenga acceso a diversas fuentes de información y que se genere una atmósfera de debate.

Por otra parte, la información por sí sola no se traduce en conocimiento, como te decía, es necesario ayudar a interpretar los datos. Por ello yo invitaría a los periodistas a que vinieran a los eventos científicos, a participar en los espacios de discusión y análisis científicos, para que puedan aprender y compartir esos aprendizajes con los públicos. No hay que temer a ello, el pensamiento científico es una forma de pensamiento, y esa manera de pensar puede adquirirla cualquiera.

En los años 70 yo decía que quería una Bohemia de la ciencia, de bajo costo, que la gente pudiera comprarla en los quioscos, y que los grandes científicos de Cuba escribieran allí, para poder llevar ese tipo de información a todo el mundo. Ese es el tipo de operación informativa que necesitamos para el desarrollo de la ciencia y la técnica.

Alina Pérez: Salud Vida tiene ese propósito, esperemos que podamos cumplir en ese sentido con sus expectativas y también con las del público. Muchas gracias por concedernos esta entrevista.

 


  1. Consulte “Hacia una nueva Salud Pública: Determinantes de la Salud“.

 

[ Puede consultar el artículo original ]

 

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